31 de diciembre de 2016

#garabatember2016


Cuando tenía 22 años y comencé a trabajar en la enseñanza coincidí con un compañero que solía decirme a menudo: “Nunca muestres tus habilidades en público”. Porque -según la teoría que él defendía a ultranza- mostrar las habilidades en público equivalía a dejar la puerta abierta a los aprovechados y oportunistas. Yo no soy tan escéptica y desconfiada como él (aunque la vida a veces me ha dado motivos para serlo), pero es un consejo que nunca me ha costado seguir. De hecho, confieso que mi natural timidez me ha empujado casi siempre a intentar pasar por la vida de puntillas y lo más desapercibida posible.

Sin embargo, hay algo que, consciente o inconscientemente, he tratado de evitar siempre que me ha sido posible: mostrar mis carencias en público. Y una de las múltiples carencias que me caracterizan es que no sé dibujar. Por este motivo, haberme sumado durante el mes de diciembre al reto de Garabatember (hacer un dibujo al día a partir de un determinado garabato), que fue divulgado en Twitter por el equipo de Dibújamelas, ha supuesto para mí un gran esfuerzo pero, al mismo tiempo, una inmensa liberación. Afirmaban en la página web de Garabatember que el objetivo principal de esta iniciativa era conseguir que levantáramos un lápiz de nuevo y volviéramos a dibujar “con la libertad con la que lo hacías cuando eras pequeño/a”. Pero es que a mí, cuando era pequeña, no me dejaron dibujar. Mi hermano, con la sola ayuda de un lápiz, era capaz de trazar sobre el papel asombrosos dibujos ante los cuales no podían competir mis intentos torpes y desmañados. Así que mis padres –seguramente empujados por la mejor de las intenciones- me dijeron un día: “No dibujes, que no es lo tuyo”. Y dejé de dibujar. Es asombroso y terrible cómo nos marcan las etiquetas que nos colocan en la niñez: mi hermano era el que dibujaba bien, y yo era la niña aplicada que siempre sacaba buenas notas pero que no sabía dibujar. 

Y con eso me quedé. Por esta razón, cuando alguien me pedía que dibujara algo, de mis labios brotaba siempre a borbotones la misma cantinela: “Yo no sé dibujar”. Y era tal la seguridad con la que afirmaba esta verdad incuestionable que nadie osaba contradecirme jamás. Mi participación en Garabatember me ha servido para levantar de nuevo el lápiz, para ahuyentar mi miedo a dibujar y, sobre todo, para enterrar para siempre aquellas palabras que tantas veces oí en la niñez y que acabé creyéndome: “No dibujes, que no es lo tuyo”. Y las sigo creyendo porque son ciertas, pero también sé –y eso lo he ido aprendiendo a lo largo de la vida- que a hacer algo se aprende haciéndolo y no escudándose en el cómodo “no sé”. Y he dibujado. Mal, pero lo he hecho. Y hoy, último día de este mes de diciembre lleno de garabatos, miro hacia atrás y descubro que la mayor parte de mis dibujos –si no todos- tienen un cierto toque infantil. Quizá porque, al hacerlos, estaba resucitando a aquella niña que un día colgó sus lápices de colores, a aquella niña a la que le hubiera gustado oír: “No sabes dibujar pero inténtalo y persevera porque puedes conseguir todo aquello que te propongas”.

 Álbum de dibujos


16 de diciembre de 2016

Centenario de la generación del 27 #poema27

El 16 y 17 de diciembre de 1927, con motivo de la celebración del tercer aniversario de la muerte de Luis de Góngora, un grupo destacado de intelectuales, políticos y escritores se reunieron en el Ateneo de Sevilla para reivindicar la obra del genial poeta cordobés, sumida hasta entonces en un injusto olvido.

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Aquel encuentro, al que también fueron invitados algunos jóvenes poetas del momento (Luis Cernuda, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Federico García Lorca o Rafael Alberti, entre otros), supuso –en palabras de Dámaso Alonso- el "primero y más concreto acto público” de la que posteriormente sería conocida como generación del 27. Hoy, 89 años después de aquel evento que fue recogido en la famosísima fotografía que hemos reproducido arriba, nos queremos sumar por segundo año consecutivo a la iniciativa de Toni Solano y rendir homenaje así a estos escritores comprometidos con su mundo que tanto dieron a las letras españolas. Para ello hemos decidido recordar un poema de Rafael Alberti, el poeta gaditano que precisamente aquel 16 de diciembre de 1927 cumplía 25 años y acababa de recibir el Premio Nacional de Poesía por un poemario cargado de nostalgia: Marinero en tierra.



Sobre este conocido poema de Rafael Alberti, escrito y publicado en el exilio, se han hecho muchas interpretaciones y ha sido analizado desde múltiples claves y perspectivas: desde la amorosa hasta la política. En cualquier caso, es un poema que permanece vivo, gracias, en parte, a que el músico argentino Carlos Guastaviano lo convirtió en canción en 1941 y el compositor catalán Joan Manuel Serrat lo incluyó en su álbum La paloma en 1969. 

Sin embargo, en la nómina de la generación del 27 se echa en falta la presencia de mujeres. ¿O es que acaso las mujeres de la época no escribían? Nada más lejos de la realidad. Por este motivo, al igual que aquel encuentro ocurrido hace ya 89 años sirvió para reivindicar la obra de Luis de Góngora, hoy queremos también reivindicar el derecho que les asiste a las escritoras coetáneas de los poetas del 27 a ser sacadas del inaceptable olvido al que han sido condenadas durante décadas. Para ello rescataremos un magnífico documental de RTVE titulado “Las sin sombrero, que forma parte de un proyecto transmedia que pretende precisamente divulgar y conservar el legado literario de estas mujeres que formaron parte de la generación del 27 y de las que poco se ha sabido hasta ahora. Y, para finalizar, te invitamos desde aquí a conocerlas mejor a través de esta webdoc, porque “sin ellas la Historia no está completa".

20 de noviembre de 2016

Encuentro de Buenas Prácticas en la Educación 2016

El pasado 12 de noviembre tuve ocasión de asistir en la localidad salmantina de Peñaranda de Bracamonte a la quinta edición del Encuentro de Buenas Prácticas en la Educación del CITA, donde se reunieron docentes procedentes de diferentes puntos de la geografía española unidos por un afán común: aprender y compartir. 

Carmen Ávila de Manueses, alcaldesa de Peñaranda y encargada de presentar el evento, subrayó la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida y recordó las palabras de John Cotton Dana: “quien se atreva a enseñar, nunca debe dejar de aprender".

A continuación le llegó el turno a Gorka García (@gorkaprofe), maestro navarro de Primaria, quien nos habló de TECHNOCRAFT Y PROGRAMACIÓN y consiguió contagiar al auditorio su entusiasmo y pasión por la enseñanza. La siguiente ponencia, titulada “EDUCACIÓN PARA EL EMPRENDIMIENTO” llegó de la mano de Elena Rodríguez (@iElenaR), profesora de FP en Salamanca, quien nos habló de la importancia de la actitud emprendedora y de la necesidad de encender en los alumnos la llama del emprendimiento. También puso de relieve la necesidad de desestigmatizar el error, que no debe ser visto como un fracaso sino como una oportunidad para aprender. Su presentación se puede ver en este enlace. Y, tras esta inyección de energía y vitalidad, Nesrin Quis (@nusa695) consiguió emocionarnos con su ponencia “PROFESOR EN GUERRA”. Esta profesora siria nos transportó a su país, mostrándonos a través de una selección de fotografías cómo eran las escuelas de su país antes y después de la guerra. Un relato realmente estremecedor. 



La mañana se cerró con la MESA DE FORMACIÓN DEL PROFESORADO, moderada por Ángela González (@hangelagonzalez). En ella Ramón Besonías (@ramon_besonias), José Cuerva (@jcuerva) y Salvador Rodríguez (@salvaroj) disertaron acerca de diferentes aspectos relacionados con la formación docente, mientras que Garbiñe Larralde (@garbinelarralde) se encargaba de realizar en directo un resumen visual de sus reflexiones que puede verse en este vídeo.

Visual Thinking de Garbiñe Larralde (@garbinelarralde)


30 de agosto de 2016

Lenguaje no sexista en el ámbito de la educación

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Existe en nuestra sociedad una creciente preocupación por el uso no sexista del lenguaje, especialmente en el ámbito educativo, político e institucional, lo que ha provocado la aparición de diferentes mecanismos lingüísticos que pretenden acabar con la hegemonía del masculino genérico en la lengua castellana. Sin embargo, de la misma manera que el fin –por muy loable que sea- no justifica los medios, no todas las alternativas empleadas para sustituir el masculino genérico del castellano son aceptables ni se consideran válidas desde el punto de vista gramatical.

Es por ello que se hace más necesario más nunca prestar una especial atención a la Guía de comunicación no sexista, elaborada por Instituto Cervantes con el apoyo del Instituto de la Mujer, o a la Guía de lenguaje no sexista, publicada por la Oficina de Igualdad de la Universidad de Educación a Distancia (UNED). Ambas guías no pretenden convertirse en un código rígido ni en un reglamento estricto sino que se limitan a ofrecer una serie de pautas y sugerencias que den respuesta a las nuevas demandas de una sociedad cambiante que parece reclamar un uso no sexista del lenguaje. Pero teniendo siempre presente que se debe llegar a dicho objetivo de una manera natural, sin necesidad de forzar las estructuras gramaticales. Y ser natural es, por ejemplo, no rechazar el masculino genérico de manera sistemática, moderar los desdoblamientos para evitar redundancias innecesarias y recurrir a otras formas de redacción que hagan más visible a la mujer y que contribuyan a erradicar el sexismo de los usos lingüísticos sin vulnerar las normas gramaticales.

Recogemos aquí algunas de las recomendaciones que aparecen en dichas guías. Y más concretamente, nos centraremos en la comunicación no sexista en el ámbito educativo. De hecho, es en los centros de enseñanza, como garantes de la transmisión de valores coeducativos, donde se debe extremar más el cuidado por el uso no sexista del lenguaje, por la visibilización explícita de los dos sexos y por la erradicación de los estereotipos sexistas presentes en la sociedad. No obstante, los consejos para un uso no sexista del lenguaje en el terreno educativo son también extensibles a los demás ámbitos de la vida pública.



15 de julio de 2016

Una novata en #aulaBLOG16

Hacía ya varios años que seguía desde la distancia los encuentros de Aulablog y en más de una ocasión me había planteado ir pero, llevada por mi innata timidez, no me atreví nunca a hacerlo. Sin embargo, como siempre hay una primera vez para todo, me prometí a mí misma que de este año no pasaba. Quizás influyera en ello el hecho de que el encuentro se celebraba en esta ocasión en un enclave que me resultaba muy familiar: la preciosa localidad salmantina de Ciudad Rodrigo, muy próxima al pueblo donde yo nací (también precioso, por cierto). Era una manera como otra cualquiera de no sentirme tan extraña. Aunque tengo que confesar, para no faltar a la verdad, que lo que más me ayudó a sobreponerme al miedo y al vértigo que me producía este primer contacto con Aulablog fue la presencia de mi compañera de EduCaféBilbao Garbiñe Larralde (@garbinelarralde), la maga de los rotuladores, con la que tuve la suerte de compartir coche, hotel y unos días inolvidables. 

Nuestra llegada a Ciudad Rodrigo se produjo el jueves 7 de julio y la primera tarea que se nos encomendó fue la de decidir el emplazamiento del mural colaborativo en el que los asistentes al evento iban a garabatear en los días venideros sus impresiones, vivencias y sentimientos en torno a todo lo que allí aconteciera. Aunque, en realidad, fueron Garbiñe y Monse Poyatos (@mpoyatos) las que tomaron todas las decisiones en este sentido, mientras que yo me limitaba a escuchar sus aportaciones y sugerencias en el más absoluto y respetuoso de los silencios, esperando a que toda la creatividad que emanaba de ellas se esparciera milagrosamente por el mundo durante unos minutos... y algo me tocara a mí. Aunque solo fuera un poquito. De hecho, creo recordar que la única aportación que hice a ese derroche de imaginación que demostraron Monse y Garbiñe fue la idea de poner las mesas en vertical. Bueno, y también ayudé a colocar y mover las mesas que utilizamos para tal fin, porque para eso lo único que se necesitaba era tener brazos, piernas y saber caminar.

Visual Thinking. Foto de Berta Martínez (@bertamares)
Tras este primer contacto con Aulablog, llegó la mañana del viernes 8 de julio, que se inició con una original yincana que nos permitió recorrer algunos de los rincones más singulares de Ciudad Rodrigo sin perder la ilusión ni la sonrisa, a pesar del sol abrasador que se cernía sobre todos nosotros. 
Nuestro equipo con el diploma obtenido tras completar la yincana.
Foto de Javier Monteagudo (@jmonteo )
Y, tras reponer fuerzas en una de las muchas terrazas que salpican la bonita plaza de Ciudad Rodrigo y de comer en agradable compañía, llegó el momento más esperado del día: la apertura oficial del evento, que tuvo como maestro de ceremonias a Roberto Aguado (@RaguadoR) y como marco incomparable el Palacio de los Águila. Roberto Aguado comenzó su discurso apremiándonos a visitar nuestra área ignominiosa y a colocarnos las lentes de abeja para ver el lado positivo de los demás. Pero la palabra clave alrededor de la cual giró todo su discurso fue el acrónimo CASA, que recoge las cuatro actitudes que debemos cultivar en el aula: curiosidad, admiración, seguridad y alegría. Se apagaron las luces y Roberto Aguado nos sugirió cerrar los ojos (más de uno confesaría más tarde que se durmió en medio de aquel extraño experimento colectivo), mientras que él, con su voz grave y profunda, nos sumergía en otros mundos (aunque para voces... la de Oscar Martín (@oscarmartincen)). De ese letargo, que no acierto a decir cuánto duró, nos despertó Roberto Aguado con una invitación a abrazar a las personas que teníamos a nuestro alrededor. Yo, en ese preciso instante, tenía la fortuna de tener a mi izquierda a Irene González, de @bloggeando, a la que aprecio mucho; y a mi derecha a César Poyatos (@cpoyatos), a quien admiro profundamente. Siempre había pensado que alguien como César Poyatos tenía que ser un ente de ficción surgido de la imaginación desbocada de un visionario. Porque -pensaba yo- una persona tan joven como él no puede ser tan inteligente, original, creativa y hacerlo todo tan bien siendo un simple mortal de carne y hueso. Pues bien: hoy puedo dar fe de que César Poyatos existe, que es real y que, por si esto fuera poco, es una persona agradable y cercana. Y como tuve la oportunidad, además, de darle un abrazo, también puedo certificar que no es un holograma. 

Genial resumen visual de la charla de Roberto Aguado. 
Realizado por Garbiñe Larralde (@garbinelarralde)
Y a continuación llegaron los talleres, que se iniciaron el viernes por la tarde y se prolongaron a lo largo de toda la jornada del sábado. Allí hice mi primer stop motion con Josu Garro (@otxolua), me inicié en la robótica gracias a Rafael García (@raspael), me sumergí en los paisajes de aprendizaje de la mano de Charo Fernández (@yalocin) y asistí a una lección magistral de creapptividad impartida por Javier Monteagudo (@jmonteo) y César Poyatos (@cpoyatos). Todo un lujo. Una lástima que muchos de los talleres fueran simultáneos y no pudiera asistir a todos ellos.

El domingo no hubo talleres pero fue un día cargado de emociones: se leyó la memoria anual de Aulablog, asistimos a la llamada “mesa de novatos”, se entregó el premio Sekeirox, se produjo el bautizo colectivo de los aulabloggers que cumplían cinco años, asistimos a una mesa redonda en la que se debatió sobre educación... Y, como broche final y dirigidos por Isidro Vidal (@Isidro), bailamos la tradicional polka de Aulablog ante la mirada asombrada de las decenas de mirobrigenses y turistas que en esos momentos se resguardaban del sol en las terrazas de la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo. 

Mi más sincera enhorabuena a Alfonso (@gsal67) y a Ana (@Anuska72) por la impecable organización de este XI Encuentro de Aulablog; mi más sentido agradecimiento a todos los miembros de Aulablog que hacen posibles estos encuentros año tras año; y mi más cariñoso saludo a todas las personas con las que tuve la oportunidad de compartir talleres, comidas, cenas y desayunos durante los días que duró el Encuentro. Fueron tantas que me resultaría imposible mencionarlas a todas. 

Foto de familia realizada por Josu Garro (@otxolua)

Próxima parada de Aulablog: Aguilar de Campoo. Julio de 2017. Felices vacaciones.


20 de junio de 2016

16 sitios para descargar gratis efectos de sonido

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En una entrada anterior recogí una selección de páginas web desde las que es posible descargar música gratis con licencia CC para nuestros proyectos. Sin embargo, en ocasiones necesitamos encontrar también efectos de sonido para incorporarlos a nuestras grabaciones de audio y, para ello, nos vemos en la obligación de navegar por un sinfín de páginas web, algunas de ellas de pago, que nos obligan a registrarnos antes de bajarnos el efecto de sonido que se ajusta a nuestras necesidades.

Teniendo en cuenta estos aspectos, he seleccionado e incluido en una webmix 17 páginas web en las que podemos encontrar y descargar gratuitamente multitud de efectos de sonido. Además, he intentado que en esta selección predominen las páginas en las que no sea necesario registrarse para efectuar la descarga. Solo hay tres excepciones en este sentido, que he colocado en los bloques finales del symbaloo.